El Comando Sur afirmó que la embarcación transportaba drogas, aunque no presentó pruebas públicas que respaldaran la acusación. Desde septiembre de 2025, al menos 235 personas han muerto en ataques similares, según un recuento de AFP.
El ejército de Estados Unidos atacó una embarcación señalada por presuntamente transportar drogas en el este del océano Pacífico, un operativo que dejó cinco personas muertas, informó el Comando Sur estadounidense (Southcom).
A través de una publicación en la red social X, el mando militar indicó que el objetivo era una lancha rápida que navegaba por rutas identificadas como habituales para el narcotráfico.
De acuerdo con el comunicado, información de inteligencia habría confirmado la participación de la embarcación en actividades relacionadas con el tráfico de drogas. Sin embargo, las autoridades estadounidenses no presentaron pruebas públicas que permitieran verificar dicha acusación.
La publicación estuvo acompañada de un video en el que se observa una embarcación aparentemente inmóvil que explota después de recibir el impacto de un proyectil.
Más de 235 personas han muerto en ataques similares
Las operaciones contra embarcaciones sospechosas de estar vinculadas con el narcotráfico comenzaron a principios de septiembre de 2025, durante la administración del presidente Donald Trump.
Desde entonces, al menos 235 personas han muerto en ataques realizados en el mar Caribe y el este del océano Pacífico, según un recuento de la agencia de noticias AFP.
Estas acciones forman parte de la estrategia estadounidense para combatir las redes de tráfico de drogas que operan en aguas internacionales. No obstante, la falta de pruebas públicas sobre la presunta participación de las embarcaciones en actividades ilícitas ha generado cuestionamientos sobre la legalidad de los operativos.
Cuestionan la legalidad de las operaciones militares
Expertos en derecho internacional y organizaciones defensoras de los derechos humanos han advertido que estos ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales si se demuestra que las víctimas eran civiles y que no representaban una amenaza inminente que justificara el uso letal de la fuerza.
Los cuestionamientos se centran en la posibilidad de que las personas a bordo sean atacadas sin que exista un proceso judicial previo ni una oportunidad de comprobar las acusaciones en su contra.
Hasta el momento, la administración de Trump no ha presentado pruebas concluyentes que demuestren públicamente que todas las embarcaciones atacadas estaban involucradas en el narcotráfico.
El nuevo operativo vuelve a colocar bajo escrutinio la estrategia militar de Washington en aguas del Caribe y el Pacífico, así como las garantías legales y de derechos humanos que deben observarse durante las operaciones contra el crimen organizado.





