El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y referente histórico de la izquierda mexicana, falleció la noche del miércoles 28 de octubre de 2026, a los 92 años de edad, de acuerdo con información difundida por fuentes cercanas al político.
Según los reportes, Cárdenas permanecía hospitalizado luego de ser diagnosticado con rotavirus y presentó un cuadro de gravedad durante la mañana del miércoles, del cual no logró recuperarse.
La velación fue anunciada en el Panteón Francés de la Ciudad de México, a partir de las 23:00 horas del mismo día. Tras darse a conocer la noticia, la presidenta Claudia Sheinbaum lamentó su fallecimiento y lo describió como un “hombre de principios firmes”. El expresidente Andrés Manuel López Obrador también expresó sus condolencias.
La muerte de Cárdenas representa la pérdida de uno de los protagonistas de la transición democrática en México, cuya trayectoria política estuvo marcada por la defensa de la soberanía nacional, la reducción de la desigualdad y la construcción de instituciones electorales confiables.

Una trayectoria que transformó la política mexicana
Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, Cuauhtémoc Cárdenas fue hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, quien gobernó el país de 1934 a 1940, y de Amalia Solórzano Bravo. Estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde concluyó sus estudios en 1955.
Durante 25 años militó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), organización en la que ocupó cargos como senador por Michoacán, de 1976 a 1980, y gobernador de esa entidad, de 1980 a 1986.
Su ruptura con el partido ocurrió en 1987, cuando participó en la fundación de la Corriente Democrática junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros políticos que impulsaban cambios democráticos dentro del priismo.
Un año después contendió por la Presidencia de México con el Frente Democrático Nacional (FDN), en una elección marcada por la polémica caída del sistema de cómputo electoral y las denuncias de fraude. Posteriormente, compitió nuevamente por la Presidencia en 1994 y 2000.

En 1989 fue uno de los fundadores del PRD y se convirtió en su primer presidente nacional, cargo que desempeñó hasta 1993. Su liderazgo contribuyó a consolidar una nueva fuerza política que reunió a sectores de izquierda y grupos inconformes con el sistema político de la época.
Primer jefe de Gobierno electo de la capital
Uno de los momentos más importantes de su carrera ocurrió en 1997, cuando ganó las elecciones para convertirse en el primer jefe de Gobierno electo del entonces Distrito Federal, cargo que ocupó hasta 1999. Su triunfo representó un cambio significativo en la vida política de la capital mexicana.
En noviembre de 2014, Cárdenas presentó su renuncia irrevocable al PRD, en medio de críticas a la dirigencia y a la pérdida de credibilidad de la organización política que había ayudado a fundar.
A lo largo de su trayectoria recibió diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla Belisario Domínguez, otorgada por el Senado de la República en 2011, y un doctorado honoris causa concedido por el Instituto Politécnico Nacional (IPN) en 2026.
Defensor de la democracia y la soberanía nacional
La defensa de las instituciones democráticas fue uno de los ejes de su actividad pública. Cárdenas sostuvo la importancia de contar con autoridades electorales autónomas y confiables, capaces de garantizar la legitimidad de los procesos democráticos.
En 2022, durante un encuentro en el Senado de la República, defendió la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE), al considerar que era indispensable para fortalecer la democracia mexicana.
“Me parece que garantizar la autonomía de la autoridad electoral es fundamental, no tengo ninguna duda”, expresó en aquella ocasión.
Su pensamiento político también estuvo vinculado con la defensa de los recursos naturales, particularmente del sector energético. Influido por el legado de su padre, impulsó propuestas para fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex), desarrollar la industria petroquímica y avanzar hacia fuentes de energía más limpias.
Aunque mantuvo distancia crítica respecto de algunas decisiones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en 2024 manifestó su respaldo a Claudia Sheinbaum durante la campaña presidencial, al destacar su trayectoria y compromiso democrático.
Ya durante la administración de Sheinbaum, aceptó la presidencia honoraria de la Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex, cuya instalación se formalizó en abril de 2026. Desde esa posición planteó la necesidad de convertir a la empresa en una compañía energética con una visión de largo plazo y atención al cambio climático.
Reacciones ante su fallecimiento
Tras conocerse la noticia, representantes de Morena, PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, así como distintas dependencias federales y gobiernos estatales, expresaron sus condolencias a la familia del político michoacano.
En el ámbito familiar, le sobreviven sus tres hijos: Lázaro, Cuauhtémoc y Camila. Su esposa, Celeste Batel, falleció en octubre de 2021. Su hijo Lázaro Cárdenas Batel ocupa la jefatura de la Oficina de la Presidencia de la República desde octubre de 2024.
La trayectoria de Cuauhtémoc Cárdenas quedó ligada a uno de los periodos de mayor transformación del sistema político mexicano. Su ruptura con el PRI, su participación en las elecciones presidenciales de 1988 y la fundación del PRD contribuyeron a ampliar la competencia política y a impulsar cambios en la vida democrática del país.
Su legado permanece asociado a la lucha por elecciones confiables, la justicia social y la defensa de la soberanía nacional, principios que marcaron más de seis décadas de participación en la vida pública de México.






