La lactancia materna no solo es un acto natural de alimentación, sino una poderosa herramienta de salud pública. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de lactancia materna exclusiva en menores de seis meses ha aumentado globalmente hasta alcanzar el 48%, beneficiando directamente a más de 800 mil niños y niñas al año.
Según el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), la lactancia es la forma más eficaz de proporcionar nutrientes, defensas inmunológicas y apoyo emocional en los primeros meses de vida. Además, fortalece el vínculo afectivo entre madre e hijo y contribuye al cuidado del medio ambiente al evitar envases y procesos industriales.
La Dra. Karen Rosales, pediatra neonatóloga y vocera de PiSA Farmacéutica, enfatiza que la lactancia debe iniciarse durante la primera hora de vida, momento en el que el calostro ofrece proteínas, anticuerpos y glóbulos blancos fundamentales para el sistema inmune del recién nacido.
Entre los beneficios comprobados de la leche materna destacan:
- Mayor coeficiente intelectual
- Reducción del riesgo de padecer diabetes, obesidad, asma y leucemia
- Protección frente a infecciones respiratorias, urinarias y gastrointestinales
- Menor probabilidad de alergias e hipertensión
- Mejor desarrollo dental e intelectual
La leche materna también contiene compuestos únicos como leptina, adiponectina e interleucina-6, ausentes en fórmulas comerciales.
Además de los beneficios para los bebés, amamantar también impacta positivamente la salud de las madres, ayudando a prevenir hemorragias postparto, reducir el riesgo de cáncer de mama y ovario, recuperar el peso corporal y mejorar la salud ósea en la menopausia.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continuarla junto con alimentos complementarios hasta los dos años o más.
En México, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), la lactancia materna exclusiva en menores de seis meses pasó del 28.6% en 2021 al 34.2% en 2023, un avance relevante aunque aún con retos pendientes.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna, celebrada del 1 al 7 de agosto, busca generar conciencia sobre sus múltiples beneficios y reforzar el apoyo a las madres desde los sistemas de salud, los espacios laborales y las políticas públicas.
“La leche materna es un alimento vivo que se adapta día con día a las necesidades específicas de cada bebé. Fomentar la lactancia siempre será una inversión en salud y bienestar”, concluye la Dra. Rosales.





