Sacramento, California. – El gobernador de California, Gavin Newsom, lanzó una severa advertencia al expresidente Donald Trump, prometiendo acciones legales y políticas si continúan los intentos republicanos de manipular distritos electorales —una práctica conocida como gerrymandering— en estados como Texas. En un contundente mensaje público, Newsom acusó a Trump de buscar una “toma de poder” al impulsar la redistribución electoral con fines partidistas.

“Es el presidente con las encuestas más bajas de la historia reciente”, declaró Newsom, quien advirtió que esta podría ser “la última advertencia” antes de tomar medidas concretas desde California.

La declaración de Newsom llega en medio de un fuerte enfrentamiento en Texas, donde los republicanos intentan redibujar los mapas del Congreso para sumar cinco escaños más a su favor. Este intento ha desatado una crisis legislativa, con demócratas texanos abandonando el estado para evitar el quórum necesario y frenar la votación. Muchos de ellos se han refugiado en estados gobernados por demócratas, como Nueva York e Illinois.

Respuesta demócrata coordinada

Newsom no está solo. Los gobernadores demócratas Kathy Hochul (Nueva York) y JB Pritzker (Illinois) han expresado su apoyo a los legisladores texanos y también han sugerido contraatacar políticamente, redibujando distritos en sus propios estados para favorecer al Partido Demócrata. Newsom incluso insinuó la posibilidad de cambiar los límites distritales en California para contrarrestar los efectos del gerrymandering republicano, aunque eso implicaría romper con los mapas trazados por la actual comisión independiente de redistribución.

“Preferimos que sean organismos independientes quienes tracen los distritos. Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados ante esta manipulación”, afirmó el gobernador.

Texas en el epicentro del conflicto

La disputa en Texas ha llegado a niveles extremos. El presidente de la Cámara estatal, Dustin Burrows, ordenó vigilancia policial en las casas de legisladores ausentes y emitió órdenes civiles de arresto. Las autoridades incluso han tocado puertas y llamado a celulares para forzar su regreso al Capitolio.

El gobernador Greg Abbott ha prometido convocar sesiones especiales una y otra vez hasta que los demócratas regresen, mientras que el fiscal general de Texas, Ken Paxton, busca incluso arrestarlos fuera del estado.

El conflicto no es solo político, sino también legal. El representante demócrata Trey Martínez Fischer denunció el intento de redibujar distritos como “una trampa de la vieja escuela”, y sus colegas argumentan que los nuevos mapas afectan desproporcionadamente a distritos con mayoría afroamericana y latina.

¿Qué es el gerrymandering?

El gerrymandering es la manipulación intencional de los distritos electorales para beneficiar a un partido. Aunque es una práctica utilizada históricamente por ambos partidos, los expertos señalan que los republicanos han sido más efectivos en las últimas décadas, debido a su control de más legislaturas estatales.

Desde 2019, la Corte Suprema dejó en manos de los estados la regulación del gerrymandering, tras declarar que no era un asunto federal. Esto ha abierto la puerta a disputas como la actual.

Un enfrentamiento que puede alterar el 2026

A menos de un año del próximo ciclo electoral federal, los movimientos de ambos partidos en torno a la redistribución de distritos podrían alterar significativamente la composición del Congreso en las elecciones intermedias de 2026. Actualmente, los demócratas están a solo tres escaños de recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes, en un país con apenas unas docenas de distritos realmente competitivos de los 435 existentes.

“Trump está jugando con fuego”, sentenció Newsom. “Si no detiene esta estrategia, California responderá para destruir los mapas ilegales y corruptos en los estados rojos”.