Un equipo de investigadores españoles desarrolló una prometedora estrategia para el tratamiento del neuroblastoma, el cáncer infantil con peor pronóstico, mediante la combinación de nanotecnología y terapia celular. El enfoque utiliza liposomas modificados con moléculas “clic”, también conocidas como piezas tipo LEGO, que permiten identificar y eliminar células cancerígenas con mayor precisión.
El neuroblastoma carece actualmente de una terapia completamente eficaz. Los tratamientos tradicionales y las terapias celulares presentan limitaciones importantes, principalmente por la dificultad de distinguir entre células sanas y tumorales debido a la complejidad del entorno del tumor. Para superar este obstáculo, científicos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y el Instituto de Salud Carlos III desarrollaron una estrategia innovadora basada en el reconocimiento molecular específico.

La técnica consiste en modificar la superficie de las células tumorales y de los macrófagos del propio paciente mediante nanopartículas liposomales que incorporan moléculas clic. Estas moléculas encajan entre sí con gran precisión, como piezas de LEGO, permitiendo que los macrófagos reconozcan inequívocamente a las células cancerígenas marcadas. Además, los liposomas pueden transportar fármacos que debilitan o destruyen las células tumorales y potencian la respuesta inmunitaria.

Según los investigadores, esta estrategia abre la puerta a terapias más eficaces y selectivas, no solo para el neuroblastoma sino también para otros tipos de cáncer, ya que los sistemas de reconocimiento y los fármacos pueden adaptarse a distintos tumores. Esto permitiría reducir las dosis necesarias y, en consecuencia, disminuir los efectos secundarios.
El impacto potencial es significativo: el neuroblastoma representa entre el 7 y el 10% de los cánceres pediátricos y causa alrededor del 15% de las muertes por cáncer infantil. Estudios preclínicos recientes demostraron que la funcionalización de células inmunes con nanopartículas liposomales puede aumentar entre dos y tres veces la capacidad de localización tumoral, reforzando el valor clínico futuro de esta innovadora estrategia basada en química clic, galardonada con el Premio Nobel de Química 2022.







