La NASA y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) alertaron sobre una intensa actividad solar registrada en los últimos días, centrada principalmente en la región de manchas solares 4366, la cual se encuentra orientada hacia la Tierra. En este periodo, el Sol ha emitido 21 llamaradas solares, entre ellas cuatro de categoría X, la más poderosa en la escala de medición.

El 1 de febrero, se registró una llamarada X8.1, la más fuerte en lo que va del 2026. Aunque la NOAA indicó que esta explosión en particular no impactaría directamente a la Tierra, algunos remanentes de la eyección de masa coronaria podrían interactuar de forma marginal con el planeta alrededor del 5 de febrero. Además, se espera que la región 4366 continúe generando actividad en los próximos días.

Las llamaradas solares son explosiones de energía capaces de afectar las comunicaciones por radio, los sistemas de navegación GPS, las redes eléctricas y las operaciones espaciales. Aunque por ahora no existe una alerta formal por tormenta geomagnética, las autoridades mantienen vigilancia constante debido al fuerte magnetismo de esta región solar.

El fenómeno ocurre en el contexto del máximo solar, fase de mayor actividad dentro del ciclo de 11 años del Sol. Durante este ciclo, iniciado en 2019, se han registrado tormentas geomagnéticas que incluso permitieron observar auroras en México en 2024 y 2025.

Si bien la mayoría de estas tormentas no representan un peligro directo para la vida en la Tierra, especialistas advierten que un evento extremo —como el Evento Carrington de 1859— podría causar daños severos y prolongados a la infraestructura tecnológica global. Investigadores de la UNAM señalan que una tormenta de esa magnitud hoy en día podría dejar incomunicadas a regiones enteras durante meses o años, afectando gravemente sistemas eléctricos y de comunicación.

Por el momento, las autoridades científicas continúan monitoreando la actividad del Sol ante la posibilidad de nuevas llamaradas que puedan modificar el pronóstico del clima espacial.