. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se encuentra entre los tres tipos de cáncer con mayor incidencia global. Aunque durante mucho tiempo se asoció principalmente con personas mayores, en las últimas décadas ha aumentado de forma sostenida en adultos jóvenes.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de cáncer de colon?

Existen factores que elevan la probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Algunos no pueden modificarse, como la edad o la genética; otros están relacionados con el estilo de vida.

1. Edad

La edad sigue siendo el principal factor de riesgo. Según la American Cancer Society, la mayoría de los casos se diagnostican en personas mayores de 50 años. Sin embargo, ante el incremento de casos en adultos jóvenes, las guías actuales recomiendan iniciar el tamizaje a partir de los 45 años en personas con riesgo promedio.

Esto implica consultar con un médico sobre estudios preventivos incluso en ausencia de síntomas.

2. Antecedentes familiares o personales

Tener un familiar de primer grado con cáncer colorrectal o pólipos avanzados aumenta el riesgo. Además, existen condiciones hereditarias poco frecuentes pero relevantes, como el síndrome de Lynch o la poliposis adenomatosa familiar (PAF), que elevan considerablemente la probabilidad de desarrollar la enfermedad a edades tempranas.

De acuerdo con Mayo Clinic, quienes ya han tenido pólipos o cáncer colorrectal también presentan mayor probabilidad de desarrollar nuevos tumores, por lo que requieren seguimiento médico estrecho.

3. Enfermedad inflamatoria intestinal

Las personas con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn tienen mayor riesgo, especialmente cuando la inflamación intestinal ha sido prolongada. La inflamación crónica puede provocar cambios celulares que aumentan la probabilidad de cáncer.

4. Pólipos previos o radioterapia abdominal

Los pólipos son crecimientos anormales en el colon que pueden transformarse en cáncer con el tiempo. Haber tenido pólipos previamente es un factor de riesgo confirmado.

Asimismo, recibir radioterapia en abdomen o pelvis para tratar otros tipos de cáncer puede incrementar el riesgo años después.

Factores de riesgo modificables

Muchos riesgos están relacionados con hábitos cotidianos y pueden prevenirse o reducirse.

Obesidad y sobrepeso

Diversos estudios han demostrado que el exceso de peso aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. La grasa corporal produce sustancias inflamatorias y hormonales que pueden influir en el desarrollo tumoral. Mantener un peso saludable contribuye a disminuir el riesgo.

Dieta alta en carnes procesadas y baja en fibra

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud, ha clasificado las carnes procesadas como carcinógenas para humanos en relación con el cáncer colorrectal.

El consumo frecuente de embutidos y carnes rojas en exceso, junto con una dieta pobre en frutas, verduras y fibra, incrementa el riesgo. En cambio, una alimentación rica en alimentos naturales y fibra ayuda a proteger el colon.

Alcohol y tabaco

El consumo de alcohol, incluso moderado, se asocia con mayor riesgo de cáncer colorrectal. Fumar también incrementa la probabilidad de desarrollar pólipos y cáncer. Reducir o eliminar estos hábitos tiene beneficios directos en la salud intestinal y general.

Sedentarismo

La falta de actividad física regular se relaciona con mayor riesgo. El ejercicio favorece el tránsito intestinal, reduce la inflamación y mejora el metabolismo. Caminar diariamente y evitar periodos prolongados sentado puede marcar una diferencia significativa.

Aumento en personas menores de 50 años

Uno de los fenómenos que más preocupa a la comunidad médica es el incremento del cáncer colorrectal en adultos jóvenes. Investigaciones publicadas en The Lancet Oncology han señalado que las generaciones nacidas a partir de 1980 presentan mayor riesgo que generaciones anteriores a la misma edad.

Entre los factores que se investigan se encuentran:

  • Dietas ultraprocesadas
  • Cambios en el microbioma intestinal
  • Aumento del sobrepeso
  • Sedentarismo

Ser joven no significa estar libre de riesgo, por lo que los síntomas no deben ignorarse.

Señales de alerta

En etapas iniciales, el cáncer de colon puede no presentar síntomas. Sin embargo, se debe acudir al médico ante:

  • Sangre en las heces o sangrado rectal
  • Cambios persistentes en el ritmo intestinal
  • Dolor abdominal continuo
  • Sensación de evacuación incompleta
  • Pérdida de peso sin causa aparente

Estudios recientes indican que el sangrado rectal en adultos jóvenes puede ser una señal importante, incluso sin antecedentes familiares.

Detección temprana

La detección oportuna puede prevenir el cáncer de colon al identificar y remover pólipos antes de que se conviertan en tumores.

¿Cuándo iniciar estudios?

  • Riesgo promedio: desde los 45 años.
  • Riesgo elevado: antes de los 45, según indicación médica.

Pruebas disponibles:

  • Prueba de sangre oculta en heces (como FIT), generalmente anual.
  • Colonoscopia, usualmente cada 10 años en riesgo promedio.
  • Sigmoidoscopia o colonografía virtual, según criterio médico.

La elección depende de los factores individuales y la recomendación profesional.

En conclusión, el cáncer de colon es una enfermedad influida tanto por factores no modificables —como la edad y la genética— como por hábitos relacionados con la alimentación y el estilo de vida. Las recomendaciones actuales apuntan a iniciar el tamizaje desde los 45 años en personas con riesgo promedio, y antes en quienes presentan factores adicionales, con el objetivo de detectar lesiones en etapas tempranas y mejorar el pronóstico.