El uso constante del teléfono celular y otros dispositivos electrónicos ya está generando consecuencias en la salud visual de millones de personas. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona pasa en promedio al menos siete horas al día mirando su teléfono, una práctica cada vez más común que está provocando diversos problemas en el organismo.

Especialistas advierten que la exposición prolongada a pantallas no solo afecta el sueño o la postura, sino que también está relacionada con el aumento del Síndrome de Fatiga Visual Digital, una condición que se ha vuelto más frecuente desde la pandemia.

Más del 70% de la población presenta afectaciones visuales

La doctora Ana Virginia Gómez, especialista en Oftalmología Oncológica e integrante de la Sociedad Mexicana de Oftalmología, explicó que se considera uso excesivo de pantallas cuando una persona pasa más de tres horas frente a dispositivos electrónicos como celulares, computadoras o tabletas.

La especialista señaló que el problema se intensificó después de la pandemia, cuando muchas actividades como el trabajo, el estudio y el entretenimiento migraron a entornos digitales.

Actualmente, entre 69% y 74% de la población presenta algún grado de afectación visual relacionada con el uso prolongado de dispositivos electrónicos.

Síntomas del síndrome de fatiga visual digital

El Síndrome de Fatiga Visual Digital aparece cuando los ojos permanecen demasiado tiempo enfocados en pantallas, lo que provoca un esfuerzo visual constante y reduce la frecuencia del parpadeo.

Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Ojos rojos
  • Irritación o ardor ocular
  • Sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo
  • Sequedad o lagrimeo constante
  • Dolor de cabeza
  • Sensibilidad a la luz
  • Visión borrosa
  • Dificultad para enfocar

Muchos usuarios comienzan a experimentar estas molestias sin relacionarlas directamente con el uso prolongado del celular, lo que retrasa la adopción de medidas preventivas.

Usuarios ya perciben molestias visuales

Algunas personas ya comienzan a notar los efectos del uso prolongado del celular. Fátima Maldonado, quien utiliza el teléfono como herramienta de trabajo, pasa entre seis y siete horas al día frente a la pantalla.

“Por lo regular lo uso de seis a siete horas por el trabajo. Me duelen mucho los ojos y luego veo muy borroso”, comentó.

Una situación similar vive Delia Flores, quien también depende del celular para realizar sus actividades diarias.

“Para mí es un instrumento de trabajo, todo el día lo uso. Nos está afectando muchísimo, desde niños pequeños hasta adultos mayores”, señaló.

La luz azul también preocupa a especialistas

Además del cansancio visual, especialistas alertan sobre el posible daño provocado por la luz azul emitida por las pantallas.

Según explicó la doctora Gómez, algunos estudios relacionan la exposición prolongada a esta luz con procesos de estrés oxidativo en estructuras del ojo, lo que podría contribuir al envejecimiento prematuro ocular.

Este fenómeno podría aumentar el riesgo de padecer enfermedades como:

  • Glaucoma
  • Cataratas
  • Degeneración macular

La preocupación es mayor porque el uso de pantallas comienza cada vez a edades más tempranas.

Recomendaciones para cuidar la vista

Ante el incremento de estos casos, especialistas recomiendan adoptar hábitos simples para proteger la salud visual.

Una de las más conocidas es la regla 20-20, que consiste en descansar la vista cada 20 minutos durante 20 segundos, mirando a una distancia lejana o cerrando los ojos.

Además, recomiendan:

  • Parpadear con mayor frecuencia
  • Reducir el brillo de la pantalla
  • Aumentar el tamaño de la letra
  • Tomar descansos periódicos
  • Mirar paisajes naturales como árboles, el cielo o el horizonte

También sugieren realizar ejercicios oculares como cambiar el enfoque entre objetos cercanos y lejanos, mover los ojos en distintas direcciones o practicar la técnica de palming, que consiste en cubrir los ojos con las manos tibias durante unos segundos para relajarlos.

Los especialistas coinciden en que, aunque la tecnología es parte de la vida diaria, es fundamental adoptar hábitos de descanso visual para evitar que el uso prolongado de pantallas continúe afectando la salud ocular de la población.