La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica ante el aumento inusual de casos de fiebre amarilla en América Latina, especialmente en regiones donde históricamente no se presentaba esta enfermedad.
De acuerdo con el organismo, desde septiembre de 2024 se han detectado contagios fuera de la Amazonía —zona considerada el principal foco—, lo que ha encendido las alarmas sanitarias en el continente. En 2025 se confirmaron al menos 346 casos y 143 muertes en siete países, siendo Brasil y Colombia los más afectados. También se reportaron contagios en Bolivia, Ecuador, Guyana, Perú y Venezuela.
Ante esta situación, la OPS exhortó a los países a reforzar la vigilancia epidemiológica y a intensificar las campañas de vacunación, especialmente en poblaciones en riesgo.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral hemorrágica transmitida principalmente por el mosquito Aedes aegypti. Se caracteriza por fiebre alta y puede afectar órganos como el hígado y los riñones, provocando ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos), síntoma que da nombre a la enfermedad. En casos graves puede causar la muerte y no existe un tratamiento específico, aunque sí una vacuna eficaz.

En cuanto a México, la alerta emitida por la OPS no incluye a países de América del Norte ni Centroamérica, por lo que actualmente el país no se encuentra entre los afectados. Sin embargo, las autoridades mantienen vigilancia constante debido a la presencia del mosquito transmisor, que también propaga enfermedades como el dengue. ()
Cabe recordar que México sufrió importantes epidemias de fiebre amarilla en el pasado, especialmente en zonas del Golfo de México. No obstante, la enfermedad fue oficialmente erradicada en el país en 1963 gracias a campañas de salud pública.
Finalmente, especialistas señalan que la vacunación sigue siendo la medida más efectiva de prevención, ya que una sola dosis proporciona protección de por vida.





