La Fiscalía de Estados Unidos acusó a Ismael “El Mayo” Zambada de destinar millones de dólares anuales al pago de sobornos a policías, militares y funcionarios públicos para garantizar la operación del Cártel de Sinaloa y evitar acciones de las autoridades en su contra.

Las acusaciones fueron presentadas en una carta enviada al juez Brian M. Cogan, de la Corte del Distrito Este de Nueva York, como parte del proceso previo a la sentencia del histórico líder del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con los fiscales federales, además del uso sistemático de la violencia, Zambada consolidó una extensa red de corrupción en distintos niveles de gobierno para proteger las actividades de la organización criminal.

El documento señala que la red incluía desde policías locales que presuntamente escoltaban cargamentos de droga en México, hasta funcionarios que alertaban al cártel sobre operativos militares, frustraban intentos de captura y proporcionaban información sobre investigaciones en curso.

La Fiscalía sostiene que, bajo el liderazgo de Zambada García, aumentaron los pagos ilícitos dirigidos a corporaciones policiacas, mandos militares y actores políticos para mantener intacta la estructura del Cártel de Sinaloa.

Asimismo, las autoridades estadounidenses lo acusan de dirigir una organización responsable de asesinatos, secuestros y represalias contra integrantes del propio cártel, grupos rivales y elementos de seguridad.

Entre los hechos mencionados por la Fiscalía figura el asesinato de Eliseo Imperial Castro, alias “Cheyo Ántrax”, sobrino de Zambada, ocurrido en mayo de 2024 en Culiacán. Según la acusación, “El Mayo” habría ordenado su ejecución tras enterarse de que utilizaba su nombre para cobrar deudas y obtener beneficios personales sin autorización.

También se le atribuye haber ordenado represalias por el robo de un cargamento de fentanilo, metanfetamina y cocaína ocurrido en noviembre de 2023 en Tijuana, hechos en los que, según los fiscales, murieron al menos tres personas.

En el escrito, el gobierno estadounidense reconstruye la trayectoria criminal de Zambada, a quien ubica en el narcotráfico desde la década de 1980 como integrante de la llamada Federación Mexicana, organización que posteriormente dio origen al Cártel de Sinaloa junto con Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Los fiscales afirman que la organización estableció alianzas con grupos del narcotráfico colombiano para introducir cocaína a Estados Unidos y que, durante sus años de mayor actividad, recibía diariamente entre 15 y 20 aeronaves con cargamentos de entre una y una tonelada y media de cocaína cada una.

Tras la captura de Joaquín Guzmán en 2016, la Fiscalía sostiene que Zambada asumió el liderazgo principal del cártel hasta su detención el 25 de julio de 2024. Durante ese periodo, presuntamente distribuyó al menos 1.5 millones de kilogramos de cocaína y expandió el tráfico de heroína, metanfetamina y fentanilo, actividades que habrían generado miles de millones de dólares en ganancias ilícitas.

Como parte de la solicitud de sentencia, el gobierno de Estados Unidos pidió al juez Brian Cogan imponer cadena perpetua y ordenar el decomiso de 15 mil millones de dólares, monto que considera equivalente a las ganancias obtenidas por las actividades delictivas atribuidas a Zambada.

La Fiscalía también rechazó la petición de la defensa para que el acusado cumpla su condena en una prisión-hospital, al argumentar que esa modalidad representaría un riesgo para la seguridad y podría permitirle mantener influencia sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa.

La audiencia para dictar sentencia contra Ismael “El Mayo” Zambada está programada para el 20 de mayo de 2027.