La cantante y actriz Ariana Grande presentó una demanda en Los Ángeles contra un grupo de hackers, a quienes acusa de obtener acceso ilegal a material inédito y privado mediante ataques cibernéticos.

De acuerdo con la demanda, revelada por el medio especializado Variety, los responsables utilizaron técnicas de phishing y otras maniobras de hackeo para infiltrarse en las cuentas digitales de fotógrafos y productores cercanos a la artista. Posteriormente, habrían robado, difundido y vendido canciones inéditas, videos, fotografías y material de sesiones de grabación sin su autorización.

El documento legal señala que en 2019 los atacantes obtuvieron las credenciales de una cuenta de Dropbox perteneciente a un fotógrafo que colaboró con Grande. Un año después, presuntamente hackearon el dispositivo móvil de un productor vinculado con la cantante, logrando acceder a grabaciones maestras, maquetas inéditas y otros archivos de estudio.

Según la demanda, en 2023 los hackers consiguieron acceder a alrededor de 50 canciones inéditas de Ariana Grande, las cuales fueron filtradas en internet. Además, en 2024 habrían creado una cuenta de Gmail y un dominio falso haciéndose pasar por un fotógrafo para engañar a un técnico y obtener fotografías privadas de la artista.

Los abogados de Grande sostienen que los acusados obtuvieron importantes ganancias económicas mediante la venta del contenido robado y buscan que se les responsabilice por el acceso no autorizado y la explotación ilegal del material confidencial.