Los Ángeles será sede de una de las subastas de recuerdos cinematográficos más importantes del año, con más de 1,700 objetos originales de películas y series que buscarán nuevo dueño a partir de este jueves. Organizada por la casa de subastas Propstore, la colección tiene un valor estimado de preventa de 10 millones de dólares.

Entre las piezas más destacadas se encuentran las icónicas tijeras de Edward Scissorhands (Edward Manostijeras), la prótesis dental utilizada por Michael Jackson en el videoclip de Thriller y el traje blanco que inmortalizó John Travolta en Saturday Night Fever (Fiebre de sábado por la noche), cuyo valor se estima entre 200,000 y 400,000 dólares.

La subasta reúne objetos de producciones clásicas y contemporáneas, desde el traje de Christopher Reeve en Superman hasta artículos de películas como Donnie Darko. De acuerdo con Chuck Costas, vicepresidente de desarrollo comercial y operaciones de Propstore, cada pieza representa un momento emblemático de la historia del cine y posee un significado especial para fanáticos de todo el mundo.

El catálogo también incluye la Snitch Dorada original de Harry Potter and the Sorcerer’s Stone, valorada entre 25,000 y 50,000 dólares; el sombrero tricornio del capitán Jack Sparrow de Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl; la patineta voladora de Back to the Future II; la máscara de Ghostface de la saga Scream y el cuchillo utilizado por Shelley Duvall en The Shining.

Una de las piezas más codiciadas es el bloque de ámbar que contiene el mosquito con ADN de dinosaurio utilizado en la primera película de Jurassic Park. Su precio estimado oscila entre 100,000 y 200,000 dólares, aunque los organizadores consideran que podría superar esa cifra debido a que es el único ejemplar conocido empleado durante el rodaje y nunca antes había sido subastado.

La colección también destaca por incluir vestuario original de Pulp Fiction, una rareza debido a que gran parte de los objetos de esa producción desaparecieron tras el estreno. Según Costas, estas prendas fueron conservadas durante décadas por un integrante del equipo de filmación y ahora salen al mercado por primera vez.

Propstore señaló que una parte importante de los compradores potenciales proviene de fuera de Estados Unidos, reflejando el alcance internacional del cine de Hollywood y el interés de coleccionistas de todo el mundo por adquirir piezas originales de algunas de las películas más emblemáticas de la historia.