En México, más de 20 millones de personas viven con migraña, una enfermedad neurológica frecuente, dolorosa e incapacitante que afecta de manera significativa la calidad de vida, tanto en el ámbito personal como laboral y social.
La migraña es un tipo de cefalea que se manifiesta con síntomas como dolor de cabeza intenso, náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y al sonido. A nivel global, las cefaleas afectan aproximadamente al 40 % de la población, es decir, a más de 3 mil 100 millones de personas, siendo la migraña una de las formas más debilitantes.
Según el Dr. Jaime Agustín González Álvarez, vocero de PiSA Farmacéutica, esta patología suele comenzar en la pubertad y afecta principalmente a personas entre los 35 y 45 años, con una mayor incidencia en mujeres. Aunque su causa exacta aún se desconoce, se ha relacionado con la liberación de sustancias inflamatorias que provocan dolor en los nervios y vasos sanguíneos de la cabeza.
Diversos factores pueden desencadenar una crisis de migraña, entre ellos: el estrés, la falta de sueño, el consumo de alcohol y tabaco, ciertos alimentos, la contaminación ambiental, el ruido, los ayunos prolongados e incluso aspectos hormonales y hereditarios.
Entre los tipos más comunes se encuentran la migraña con aura, que se caracteriza por alteraciones visuales y sensoriales antes del dolor, y la migraña crónica, en la que los episodios ocurren al menos 15 días al mes por más de tres meses.
Además de los síntomas característicos —dolor de cabeza de moderado a severo, normalmente de un solo lado y con sensación pulsante—, esta enfermedad puede derivar en complicaciones graves como el infarto migrañoso, un tipo de accidente cerebrovascular.
El tratamiento se basa en medicamentos de acción rápida para controlar los ataques y fármacos preventivos a largo plazo. También se recomiendan medidas de autocuidado como descansar en una habitación oscura y tranquila, aplicar compresas frías en la frente y mantenerse bien hidratado.
Finalmente, los especialistas recomiendan que cualquier caso de migraña sea tratado con un enfoque médico individualizado, bajo la supervisión de profesionales de la salud, para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.







