El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que lanzará una campaña nacional para disminuir el consumo de bebidas azucaradas, particularmente refrescos, debido a los graves problemas de salud que su abuso ha generado en la población.
Durante la conferencia matutina de este martes, Sheinbaum subrayó la necesidad de enfocarse en la prevención como parte esencial del sistema de salud. “Muchas veces pensamos que la salud es solo cuando vamos al hospital, pero también tiene que ver con la prevención”, declaró. La mandataria señaló que los refrescos se han vuelto parte habitual de la vida cotidiana en los hogares mexicanos, lo que ha contribuido a problemas de salud pública como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
La presidenta también alertó sobre los llamados refrescos “de dieta” o “cero”, los cuales, según dijo, también pueden generar daños a la salud. “Es por eso que iniciaremos esta campaña masiva a partir de la próxima semana”, afirmó.
Por su parte, el secretario de Salud, David Kershenobich, informó que el consumo promedio anual de refrescos en México es de 166 litros por persona. Además, reveló que 7 de cada 10 niños y adolescentes mexicanos beben refresco diariamente, lo que se traduce en altas tasas de sobrepeso y obesidad: 4 de cada 10 menores presentan estas condiciones.
Kershenobich también destacó que dos terceras partes de estos niños y adolescentes consumen más del 10% de su energía diaria en azúcares, lo cual tiene efectos acumulativos en su salud a largo plazo. “Somos de los países que más consumimos bebidas azucaradas en el mundo”, alertó el funcionario, y relacionó este hábito con las principales causas de mortalidad en el país, como enfermedades cardiovasculares y diabetes mellitus

Con esta nueva campaña, el gobierno federal busca generar conciencia y promover cambios en los hábitos alimenticios de la población mexicana, especialmente entre los más jóvenes.







