La Organización Mundial de la Salud (OMS), en colaboración con la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y la Confederación Internacional de Parteras (ICM), ha publicado nuevas directrices para reducir drásticamente las muertes por hemorragia posparto (HPP), la principal causa de mortalidad materna a nivel global.

Cada año, unas 70,000 mujeres pierden la vida por complicaciones relacionadas con la HPP, especialmente en regiones como África Subsahariana y Asia Meridional. Frente a esta situación crítica, la OMS propone una serie de acciones concretas y tempranas para prevenir esta emergencia médica.Nuevas recomendaciones clave Las directrices representan un cambio de paradigma en la atención materna, destacando la intervención temprana y la prevención previa al parto, en especial en mujeres con anemia:
- Actuar desde los 300 mL de sangrado: Se recomienda intervenir antes de que el sangrado alcance los 500 mL, el umbral tradicional.
- Uso de paños calibrados: Herramientas simples que permiten medir con precisión la cantidad de sangre perdida.
- Masaje uterino: Técnica efectiva para fomentar contracciones uterinas y detener el sangrado.
- Fármacos oxitócicos: Medicamentos como la oxitocina, esenciales para reducir la pérdida de sangre.
- Ácido tranexámico: Su administración inmediata puede reducir el sangrado severo y salvar vidas.
La anemia: un enemigo silencioso
La anemia, una condición común durante el embarazo, incrementa significativamente el riesgo de hemorragia posparto. Por ello, la OMS enfatiza su detección y tratamiento como estrategia preventiva:
- Suplementos diarios de hierro y folato durante el embarazo.
- Hierro intravenoso en casos de anemia severa o cuando la suplementación oral no es suficiente.
- Atención prenatal de calidad, clave para detectar y tratar esta condición antes del parto.
Vigilancia en el posparto: más allá del parto seguro
El cuidado no termina con el nacimiento. Las seis semanas posteriores al parto son cruciales para prevenir otras complicaciones:
- Control del sangrado tardío: Si hay sangrado excesivo o coágulos grandes, se debe buscar atención médica inmediata.
- Prevención de infecciones: Observar síntomas como fiebre o secreciones anormales.
- Cuidado emocional: Identificar signos de depresión posparto y buscar apoyo profesional si los síntomas persisten.
Una nueva esperanza para las madres del mundo
Estas nuevas guías buscan transformar la atención materna y reducir drásticamente las muertes prevenibles. Con medidas simples, acceso a tratamientos efectivos y atención oportuna, la hemorragia posparto puede dejar de ser una amenaza mortal.
La seguridad durante y después del parto es un derecho, no un lujo.







