Un estudio conjunto de las universidades de Cambridge y Glasgow reveló que el virus de la gripe aviar posee un gen que le permite resistir la fiebre, anulando una de las defensas más antiguas del cuerpo humano contra las infecciones. El hallazgo explica cómo este patógeno logró causar pandemias en el pasado y por qué el subtipo H5N1 continúa representando una seria amenaza sanitaria.

El gen que cambia las reglas: PB1

Los investigadores identificaron que el gen PB1 es el responsable de determinar la sensibilidad del virus a la temperatura. En las cepas aviares, este gen presenta una variante que permite al virus replicarse incluso a temperaturas elevadas —entre 40 y 42°C—, similares a las del intestino de aves silvestres, su hábitat natural.

Modelos biológicos demostraron que, mientras la fiebre detiene la replicación de los virus de gripe humana, este mecanismo no afecta a la cepa aviar. Así, el H5N1 puede continuar multiplicándose aun cuando el cuerpo humano intenta defenderse mediante el aumento de temperatura.

Una amenaza para la primera línea de defensa humana

La resistencia a la fiebre convierte al H5N1 en un virus especialmente peligroso. Al evadir esta barrera natural, puede replicarse sin control y causar cuadros graves. La letalidad histórica del virus en humanos supera el 40% en brotes anteriores.

El riesgo aumenta debido a la capacidad de los virus de origen humano y aviar de intercambiar genes cuando infectan a un mismo huésped, un proceso llamado reordenación. Este mecanismo estuvo involucrado en las pandemias de 1957 y 1968, cuando los virus humanos adquirieron justamente el gen PB1 de cepas aviares, potenciando su virulencia.

Propagación continua en América Latina

La Organización Panamericana de la Salud informó que el H5N1 sigue expandiéndose en la región. Desde 2022:

  • 19 países han registrado 5,136 brotes en animales.
  • En 2025, 77 brotes fueron detectados en mamíferos en EE. UU. y Canadá.
  • En ganado lechero, hay infecciones confirmadas en 18 estados, afectando más de 1,000 rebaños.
  • Los casos humanos siguen siendo esporádicos: 75 desde 2022.

El linaje predominante es el clado 2.3.4.4b, activo desde 2021.

Un virus que evoluciona para evadir defensas

La combinación de resistencia a la fiebre, alta letalidad y expansión geográfica convierte al H5N1 en un desafío constante para la salud pública. La vigilancia genómica y la detección temprana son, por ahora, las principales herramientas para contener su avance entre especies y evitar que adquiera nuevas capacidades que faciliten la transmisión entre personas.