En los últimos años, las redes sociales han sido el principal espacio de visibilidad para la comunidad Therian, integrada en su mayoría por jóvenes que expresan una profunda conexión espiritual o psicológica con un animal. Este fenómeno ha despertado dudas y debates en la sociedad sobre si se trata de una etapa de exploración identitaria o de un trastorno psicológico.
Una identidad en espectro
Un estudio publicado en la revista Neuroscience & Biobehavioral Reviews propone que el sentimiento de ser un animal debe entenderse como un espectro, diferenciando entre dos tipos de teriantropía:
- Teriantropía no clínica: Es la que experimenta la mayoría de los jóvenes dentro de la comunidad Therian. Se caracteriza por una conexión espiritual con un animal, sin perder el sentido de la realidad ni creer en una transformación física real.
- Teriantropía clínica: Se trata de un delirio grave en el que la persona está convencida de que se ha transformado físicamente en un animal.
La investigación advierte sobre la “sobre-patologización” del fenómeno, señalando que solo debe considerarse un diagnóstico clínico cuando existe malestar significativo o deterioro en la vida cotidiana del individuo.
¿Trastorno o exploración identitaria?
El psicólogo Guillermo Antonio Hidalgo Uribe, coordinador de DKT School y colaborador en Prudence, sostiene que la identidad Therian no debe clasificarse automáticamente como una enfermedad.
Según explica, actualmente no existe una construcción social ni científica que reconozca a los Therian como una identidad formal o como un trastorno. Además, no hay evidencia de que esta identificación esté relacionada con anomalías neurológicas o carencias emocionales.
Desde esta perspectiva, podría entenderse como una forma de construcción de identidad, similar a lo que ocurrió en generaciones anteriores con subculturas juveniles como los emos o los góticos.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Los especialistas recomiendan prestar atención cuando:
- La persona deja de percibirse como humana y presenta conductas autolesivas.
- Sus acciones afectan o transgreden a terceros.
- La identificación como “transespecie” genera un conflicto grave con su realidad cotidiana.
En casos clínicos, la neurociencia propone el llamado “Modelo de los Dos Golpes” para explicar la teriantropía clínica:
- Cenestesiopatía: Sensaciones físicas erróneas, como sentir que crece pelaje o garras.
- Formación del delirio: La mente, incapaz de descartar estas sensaciones, construye la creencia de que la transformación es real.
Estos casos pueden estar asociados a trastornos graves como trastornos psicóticos, depresión psicótica o trastorno bipolar.
Un fenómeno con raíces previas a internet
Aunque su popularidad actual se debe en gran parte a las redes sociales, el movimiento Therian no surgió recientemente. La socióloga Fabiola Camacho señala que sus orígenes se remontan a mediados de la década de los 90, y lo describe como una “neoidentidad”.
El fenómeno cobra especial relevancia en un contexto postpandemia, donde muchos jóvenes buscan pertenencia ante una crisis ecológica e identitaria. Las nuevas generaciones cuestionan incluso el significado de ser humano frente a problemáticas globales como el cambio climático y la transformación de las comunidades tradicionales.
Guía para padres
Los especialistas coinciden en que la reacción de los padres debe basarse en la calma y la información. Recomiendan:
- Informarse en fuentes confiables antes de emitir juicios.
- Validar los sentimientos de sus hijos sin ridiculizarlos.
- Mantener una comunicación abierta y afectiva.
- Fomentar espacios de crianza basados en el respeto y el diálogo.
En conclusión, la psicología sugiere que la identidad Therian no debe etiquetarse automáticamente como un trastorno. Más bien, debe analizarse caso por caso, distinguiendo entre una exploración identitaria saludable y situaciones clínicas que requieran atención profesional.





