Expertos en salud advirtieron que la celebración de la Copa del Mundo 2026, organizada por FIFA en México, Estados Unidos y Canadá, podría generar una nueva oleada de contagios de sarampión en la región, especialmente en México, donde ya se han registrado más de 10,000 casos y 31 fallecimientos desde el año pasado.

El médico cirujano Jorge Baruch Díaz, responsable de la Clínica del Viajero de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que el torneo incrementará la movilidad de millones de personas, lo que favorecerá la propagación del virus, el cual es altamente contagioso y se transmite por vía aérea. Advirtió que ninguno de los tres países anfitriones logrará vacunar al 10 % de la población que aún falta por inmunizar en menos de cuatro meses, por lo que, tras el Mundial, podría presentarse un repunte importante de casos, sobre todo entre personas no vacunadas.

Baruch subrayó la necesidad de intensificar las campañas de vacunación antes del inicio del torneo, cuyo partido inaugural se celebrará el 11 de junio. Además, alertó que este aumento de casos podría retrasar el proceso para recuperar la certificación de países libres de sarampión en Norteamérica, e incluso señaló que México podría perderla antes de que inicie la competencia. No obstante, aseguró que el brote no se descontrolará gracias a las políticas sanitarias implementadas y a los esfuerzos por alcanzar la inmunidad nacional.

Por su parte, la doctora Areli Pérez, directora médica de la ONG Medical Impact, consideró que el aumento de contagios es una posibilidad real, aunque expresó confianza en la efectividad de las campañas de vacunación del Gobierno. Ambos especialistas coincidieron en que el principal mensaje dirigido a los viajeros es claro: vacunarse antes de asistir al evento.

También destacaron que la epidemia afecta con mayor fuerza a comunidades vulnerables, especialmente en estados como Jalisco y Chiapas, donde se concentra un alto número de casos. En ese sentido, insistieron en que la estrategia debe centrarse en llevar la vacuna al 100 % de la población, particularmente a grupos rurales e indígenas.

Finalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el país cuenta con suficientes vacunas para atender a la población, sobre todo a los sectores más vulnerables y afectados por la epidemia.