Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una iniciativa internacional que busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar la salud renal y promover la detección temprana de la enfermedad renal crónica.
Una de las principales preocupaciones de los especialistas es que muchas personas pueden vivir durante años con daño en los riñones sin presentar síntomas evidentes, lo que dificulta su diagnóstico oportuno.
El nefrólogo Aurelio Chávez explica que incluso cuando los riñones han perdido una parte importante de su función, algunas personas pueden sentirse aparentemente bien.
“Los riñones pueden continuar funcionando parcialmente aun cuando ya existe daño significativo”, señala el especialista.
¿Qué es la enfermedad renal?
Los riñones cumplen funciones esenciales para el funcionamiento del organismo. Entre las principales se encuentran:
- Filtrar desechos y toxinas de la sangre
- Regular el equilibrio de líquidos y electrolitos
- Contribuir al control de la presión arterial
- Participar en la producción de glóbulos rojos
- Mantener el equilibrio de minerales como calcio y fósforo
Cuando los riñones pierden su capacidad para realizar estas funciones de manera adecuada se desarrolla la enfermedad renal crónica.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, este padecimiento representa un problema creciente de salud pública a nivel mundial.

Datos importantes sobre la enfermedad renal
Diversos organismos internacionales señalan el impacto de esta enfermedad en la población:
- Se estima que alrededor del 10% de la población mundial presenta algún grado de enfermedad renal crónica.
- Millones de personas viven con daño renal sin saberlo.
- Las principales causas son la diabetes y la hipertensión arterial.
- En etapas avanzadas puede requerir tratamientos como diálisis o trasplante renal.
En México, las enfermedades relacionadas con los riñones se encuentran entre las principales causas de atención hospitalaria asociadas a padecimientos crónicos.
¿Por qué puede pasar desapercibida?
Una de las características más complejas de la enfermedad renal es que puede no presentar síntomas durante mucho tiempo.
Según especialistas, los riñones pueden seguir funcionando parcialmente aun cuando ya existe daño importante, por lo que muchas personas no perciben molestias en las primeras etapas.
Esta situación hace que la detección temprana sea clave para prevenir complicaciones.

Señales que podrían indicar un problema renal
Aunque en muchos casos no hay síntomas al inicio, algunas señales pueden alertar sobre posibles alteraciones en la función renal:
- Orina espumosa
- Hinchazón en pies o tobillos al final del día
- Levantarse varias veces por la noche para orinar
- Cambios en la cantidad o frecuencia de la orina
- Cansancio o debilidad sin causa aparente
Ante cualquiera de estos síntomas, los especialistas recomiendan acudir con un médico para una valoración adecuada.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar enfermedad renal y deberían realizar revisiones periódicas.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Diabetes
- Hipertensión arterial
- Antecedentes familiares de enfermedad renal
- Edad mayor a 40 años
- Enfermedades cardiovasculares
- Obesidad
En estos casos, estudios de laboratorio simples pueden ayudar a detectar alteraciones en etapas tempranas.
La importancia de la detección oportuna
Detectar la enfermedad a tiempo permite iniciar medidas que ayudan a proteger la función de los riñones y evitar complicaciones.
Entre las recomendaciones para cuidar la salud renal destacan:
- Controlar adecuadamente la presión arterial
- Mantener niveles adecuados de glucosa en sangre
- Llevar una alimentación equilibrada
- Evitar la automedicación
- Realizar revisiones médicas periódicas
Cuidar los riñones es cuidar la salud
El Día Mundial del Riñón, conmemorado desde 2006, busca recordar la importancia de conocer cómo funcionan nuestros riñones y detectar oportunamente cualquier alteración.
La enfermedad renal puede desarrollarse durante años sin síntomas evidentes. Por ello, la información, la prevención y los chequeos médicos periódicos son herramientas clave para proteger la salud.







