La cantante estadounidense Britney Spears ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación por abuso de sustancias, poco más de un mes después de haber sido arrestada bajo sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.
De acuerdo con un representante de la artista, la superestrella del pop, de 44 años, decidió iniciar el tratamiento como parte de un proceso personal, tras un incidente ocurrido el pasado 5 de marzo.
Ese día, agentes de la Patrulla de Caminos de California recibieron un reporte sobre un vehículo BMW que circulaba a alta velocidad y de manera errática por la autopista 101, en el condado de Ventura, cerca del límite con Los Ángeles. Spears, quien reside en la zona, fue sometida a pruebas de sobriedad en el lugar y posteriormente arrestada bajo sospecha de conducir bajo la influencia de una combinación de alcohol y drogas.

La cantante fue trasladada a una cárcel del condado, donde permaneció varias horas antes de ser liberada. El caso fue remitido el 23 de marzo a la Oficina del Fiscal de Distrito del condado de Ventura, que deberá decidir si presenta cargos antes de la audiencia programada para el próximo 4 de mayo.
En declaraciones previas, un representante calificó las acciones de Spears como “completamente inexcusables” y señaló que este paso podría representar el inicio de un cambio necesario en su vida.

En los últimos años, Spears se ha mantenido alejada de la música. No ha realizado giras en casi ocho años ni ha lanzado un nuevo álbum en aproximadamente una década. En 2021, recuperó el control de su vida y sus finanzas tras el fin de una tutela legal que se extendió por casi 14 años. Dos años más tarde, publicó sus memorias tituladas The Woman in Me, que se convirtieron en un éxito de ventas.





