La actriz y cantante Maribel Guardia dio a conocer nuevos detalles sobre su testamento y confirmó que su nieto Julián ya no será el heredero universal de todos sus bienes. La decisión surge en medio de los conflictos legales que mantiene desde hace más de dos años con Imelda Garza Tuñón, madre del menor.

Durante una entrevista ofrecida este fin de semana a medios de comunicación, la también actriz explicó que Julián sí recibirá una parte importante de su herencia, aunque no la totalidad de sus propiedades y pertenencias como había contemplado anteriormente.

Maribel Guardia detalló que ya existen algunos bienes puestos a nombre de su nieto, pero aclaró que estos le serán entregados únicamente cuando cumpla 30 años de edad, ya que considera que para entonces tendrá la madurez suficiente para tomar decisiones importantes sobre su patrimonio.

“Tengo algunas cosas ya a nombre del niño, por supuesto, que se le entregará cuando tenga 30 años, que ya él sea un adulto y que tome sus propias decisiones. Creo que va a ser importante para él, ya no pienso dejarle todos mis bienes, pero sí una buena parte”, declaró.

La artista aseguró que esta decisión no está relacionada con una falta de amor hacia su nieto, sino que responde a una medida de precaución. Además, dejó claro que Julián siempre tendrá las puertas abiertas para acercarse a ella en el futuro.

Asimismo, la exesposa de Joan Sebastian comentó que otra parte de su fortuna podría ser destinada a instituciones y fundaciones dedicadas a apoyar a niños abandonados y personas en situación vulnerable.

“Yo voy a dejar un testamento, ya hice parte de mi testamento, donde él está totalmente ahí. Pero hay otra parte que consideraba yo dejarlo, pero ahora ya no. Hay mucha gente que necesita ayuda, de instituciones, de niños abandonados, de gente que necesita ayuda”, expresó.

Finalmente, Maribel Guardia confesó que una de sus principales preocupaciones actualmente es el futuro de la herencia que Julián recibió tras el fallecimiento de su padre, Julián Figueroa. Según señaló, los gastos legales derivados del conflicto familiar podrían cubrirse con parte de ese patrimonio.