Pasar más de cuatro horas sentado de manera continua puede favorecer el desarrollo y agravamiento de las várices, un problema que afecta a millones de personas y que suele avanzar de forma silenciosa. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), este hábito dificulta el retorno de la sangre al corazón, provocando que las válvulas venosas pierdan eficiencia y las venas se dilaten progresivamente.
La doctora Eugenia Rivera Chino, coordinadora de programas médicos del IMSS, explica que cuando una persona permanece sentada durante largos periodos, la sangre circula con mayor lentitud en las piernas debido a la falta de movimiento muscular, indispensable para impulsar el flujo sanguíneo. Como resultado, las extremidades inferiores son las más afectadas, ya que la sangre debe recorrer una mayor distancia para regresar al corazón.
El sedentarismo aumenta el riesgo
Diversas investigaciones respaldan esta relación. Un estudio realizado en el Hospital General de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y publicado en la Revista Mexicana de Enfermería, encontró que el 51.4% de 282 trabajadores de la salud presentaba enfermedad venosa crónica. Además, el 71.3% de quienes padecían esta condición tenía hábitos sedentarios.

Entre los síntomas más frecuentes se identificaron dolor en las piernas (81.1%), calambres nocturnos (80%) e inflamación (78.6%).
Otro estudio, publicado en la revista Atención Familiar de la UNAM y realizado con pacientes de la Unidad de Medicina Familiar No. 10 del IMSS, detectó insuficiencia venosa en el 55.7% de los participantes. De ellos, el 67% no realizaba actividad física de forma regular, lo que refuerza la relación entre un estilo de vida sedentario y un mayor riesgo de padecer enfermedades venosas.
Un problema cada vez más común
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) Continua 2023 señala que el 21.6% de los adultos mexicanos no cumple con las recomendaciones mínimas de actividad física.
A ello se suma que más de 38 millones de personas trabajan en el sector de comercio y servicios, donde gran parte de la jornada laboral transcurre sentada. La Guía de Práctica Clínica del IMSS considera población de riesgo a quienes permanecen más de cinco horas al día sentados o de pie.
El trabajo remoto también ha incrementado el sedentarismo. Especialistas del IMSS citan estudios que muestran que el home office añade, en promedio, 31 minutos más de inactividad al día y reduce la cantidad de pasos diarios en aproximadamente 2,564.
Recomendaciones para prevenir las várices
Para reducir el riesgo de desarrollar insuficiencia venosa, el IMSS recomienda levantarse y caminar entre 10 y 15 minutos cada dos o tres horas durante la jornada laboral. También aconseja realizar ejercicios de puntas y talones, movimientos circulares de los pies y flexión de tobillos sin necesidad de abandonar la silla.
Entre otras medidas preventivas destacan elevar las piernas por encima del nivel del corazón dos o tres veces al día, caminar al menos 30 minutos diarios y practicar natación, considerada una de las actividades más beneficiosas para la circulación.
Asimismo, el instituto recomienda utilizar ropa cómoda y calzado con tacones menores a tres centímetros para disminuir la presión sobre el sistema venoso.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), incorporar pausas activas durante la jornada laboral también puede reducir hasta en un 30% el riesgo de enfermedades cardiovasculares asociadas al sedentarismo, además de contribuir al cuidado de la salud venosa.







