El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a señalar a México por la violencia relacionada con los cárteles del narcotráfico durante su discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde afirmó que el país es el “epicentro” de la violencia de los cárteles en América Latina.
Trump sostuvo que el gobierno mexicano ha permitido que grupos del crimen organizado mantengan control sobre parte de su territorio y advirtió que Estados Unidos no puede aceptar compartir una frontera de aproximadamente 2 mil millas con zonas bajo control de los cárteles.
“México tiene que retomar el control de su terreno de los enemigos de la humanidad”, declaró el mandatario estadounidense, quien también comparó a los cárteles con el grupo extremista ISIS y defendió que sus integrantes sean tratados como terroristas.
Sin embargo, Trump también destacó la relación que mantiene actualmente con el gobierno mexicano y aseguró que ambos países han logrado avances en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
“Me enorgullece decirles que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos tomado grandes pasos, muy grandes pasos, con México”, afirmó. Agregó que, según su perspectiva, las autoridades mexicanas tampoco quieren a los cárteles y que una mayor cooperación contribuiría a mejorar la seguridad de la región.
Las declaraciones del presidente estadounidense se produjeron en un contexto de presión de Washington hacia México para intensificar las acciones contra las organizaciones del narcotráfico. Poco después del discurso, la llamada “zar antinarcóticos” de la Casa Blanca, Sara Carter, señaló que Estados Unidos trabaja de manera cercana con sus contrapartes mexicanas.
Carter también advirtió que cualquier político que colabore con los cárteles, ya sea en México o en Estados Unidos, podría enfrentar acciones de las autoridades estadounidenses si se descubre su participación.
La funcionaria afirmó que el gobierno de Trump busca terminar con lo que considera impunidad para los grupos del narcotráfico y responsabilizar a quienes colaboren con ellos.
Las declaraciones de Trump combinan así fuertes críticas hacia la situación de seguridad en México con un reconocimiento público de la cooperación entre ambos gobiernos, mientras Washington mantiene la presión para que México incremente sus acciones contra los cárteles.







