Una nueva oleada de falsas amenazas de bomba generó movilizaciones de emergencia y alteraciones en el tráfico aéreo europeo este jueves 5 de noviembre, afectando al menos una docena de vuelos y aeropuertos en Francia, Italia, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Austria, Polonia y Dinamarca.

Las alertas obligaron a desviar aeronaves, evacuar pasajeros, cerrar temporalmente pistas y desplegar equipos especializados en la detección y desactivación de explosivos. Se trata de la tercera jornada de incidentes de este tipo durante la semana.

Uno de los casos ocurrió con un avión que cubría la ruta Dublín-Roma, el cual fue desviado mientras sobrevolaba territorio francés y trasladado a la base aérea de Évreux, ubicada a unos 100 kilómetros al este de París.

La aeronave aterrizó sin incidentes con 151 pasajeros y seis integrantes de la tripulación. Posteriormente, equipos especializados realizaron inspecciones para descartar la presencia de explosivos.

En Bulgaria también se reportaron incidentes relacionados con tres vuelos de Ryanair procedentes de Madrid, Londres y Copenhague. Los aviones fueron desviados o trasladados a zonas de seguridad, donde los pasajeros fueron evacuados y el equipaje inspeccionado. Las autoridades confirmaron que no encontraron artefactos explosivos.

Alertas obligan a desplegar operativos de seguridad

La aerolínea Finnair informó que dos de sus vuelos, que conectaban Helsinki con Roma y Viena, recibieron amenazas de bomba. Ambos aterrizaron sin contratiempos y fueron revisados por las autoridades.

En Austria, otro avión de Wizz Air que cubría la ruta Milán-Varsovia también tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia debido a una alerta.

Por su parte, el Servicio Rumano de Inteligencia recibió una advertencia sobre un vuelo de Wizz Air procedente de Milán con destino a Bucarest, que transportaba 182 pasajeros y siete tripulantes. Todos desembarcaron mientras especialistas inspeccionaban la aeronave.

En República Checa, cuatro aviones con destino a Praga recibieron amenazas, aunque aterrizaron conforme a lo previsto. La Policía informó que no encontró objetos sospechosos.

En Bruselas, un avión de la aerolínea polaca LOT aterrizó de manera segura en el aeropuerto de Zaventem tras recibir una alerta sospechosa.

Cierre temporal de pistas y movilización policial

La situación también alcanzó al aeropuerto Chopin de Varsovia, donde una de sus pistas tuvo que cerrar temporalmente luego de que un vuelo de LOT con destino a París recibiera una posible amenaza.

Las autoridades inspeccionaron la aeronave, a los pasajeros y sus pertenencias, pero la advertencia no fue confirmada.

En Copenhague también se activaron protocolos de emergencia con la participación de la Policía y unidades militares especializadas en explosivos.

Hasta el momento, las revisiones realizadas en los distintos vuelos afectados no han confirmado la presencia de artefactos explosivos.

La repetición de estas alertas durante la semana ha generado preocupación entre las autoridades aeroportuarias europeas, que mantienen activos los protocolos de seguridad para garantizar la protección de pasajeros y tripulaciones, mientras continúan las investigaciones para determinar el origen de las amenazas.