La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido recomendaciones claras sobre la cantidad de azúcar que deben consumir los niños para mantener una buena salud y prevenir enfermedades. El consumo excesivo de azúcares, sumado a una mala alimentación y la falta de actividad física, puede provocar graves problemas como obesidad, diabetes, hipertensión y caries dentales.

¿Qué son los azúcares libres?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido recomendaciones claras sobre la cantidad de azúcar que deben consumir los niños para mantener una buena salud y prevenir enfermedades. El consumo excesivo de azúcares, sumado a una mala alimentación y la falta de actividad física, puede provocar graves problemas como obesidad, diabetes, hipertensión y caries dentales.

¿Cuánta azúcar deben consumir los niños?

Tras diversos estudios científicos, la OMS recomienda que los niños consuman menos del 10% de su ingesta calórica diaria en forma de azúcares libres, lo que equivale a no más de 200 kilocalorías provenientes de azúcar. Además, sugiere que una reducción a menos del 5% diario —equivalente a menos de un vaso de bebida azucarada de 250 ml— podría traer beneficios adicionales para la salud.

Riesgos del consumo excesivo

  • Aumento de peso y obesidad
  • Mayor riesgo de enfermedades no transmisibles como diabetes tipo 2 e hipertensión
  • Mayor probabilidad de desarrollar caries dentales, incluso con pérdida de piezas en casos graves
  • Reducción del consumo de alimentos saludables, al preferirse productos altos en azúcar

Medidas en México

Para desalentar el consumo de productos con alto contenido calórico y azúcares libres, México ha implementado el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Este impuesto aplica a:

  • Refrescos y bebidas azucaradas
  • Polvos y jarabes para preparar bebidas
  • Botanas, chocolates, dulces, helados y cereales

Recomendaciones para padres

Para promover hábitos saludables, se sugiere optar por snacks saludables para el lunch escolar, como frutas frescas, nueces naturales, verduras cortadas o yogur sin azúcar añadida.

Reducir el consumo de azúcar no solo protege la salud dental y el peso corporal, sino que es una inversión a largo plazo en la calidad de vida de los niños.

Los azúcares libres son aquellos monosacáridos y disacáridos que se añaden a los alimentos y bebidas durante su preparación o procesamiento. También incluyen los azúcares presentes de forma natural en productos como la miel, jarabes, jugos de frutas y concentrados.