La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó una alerta epidemiológica ante el aumento acelerado de casos de influenza estacional en Estados Unidos y Canadá, impulsado principalmente por la circulación de la influenza tipo A, en especial del subtipo A(H3N2).

Aumento del subtipo A(H3N2)

En esta temporada, destaca el predominio del A(H3N2), un subtipo históricamente asociado con cuadros más severos, sobre todo en personas adultas mayores. Científicos dan seguimiento especial a una variante en expansión conocida como subclado K (J.2.4.1), que presenta mutaciones capaces de disminuir la capacidad del sistema inmunológico de reconocerla.

Puntos clave de la alerta de la OPS

  • Vigilancia del subclado K (J.2.4.1): Sus mutaciones lo diferencian de las cepas incluidas en la vacuna actual.
  • Riesgo de saturación hospitalaria: La OPS recomienda reforzar la preparación de los sistemas de salud ante la posible circulación simultánea de distintos virus respiratorios.
  • Eficacia de la vacuna: A pesar de las mutaciones del virus, la inmunización continúa brindando protección significativa: hasta 40% de efectividad en adultos y 75% en niños para prevenir hospitalizaciones.

Situación en México: predominio de influenza A(H1N1)

A diferencia de Estados Unidos y Canadá, en México predomina la influenza A(H1N1), una variante distinta al A(H3N2) actualmente en auge en el norte del continente.

Aunque el nivel de actividad es considerado bajo, el virus continúa circulando.
Según el último boletín epidemiológico (semana 48 de 2025):

  • Casos acumulados: 12,615 contagios confirmados.
  • Actividad reciente: 140 nuevos casos en la última semana reportada, lo que muestra circulación activa y persistente.

Recomendaciones para prevenir contagios

Las autoridades sanitarias destacan que la vacunación anual sigue siendo la medida más eficaz para prevenir complicaciones graves, especialmente en grupos vulnerables como niños pequeños, embarazadas y adultos mayores.

Medidas clave de prevención

  • Vacunación prioritaria: Aplicarse la vacuna anual para reducir el riesgo de enfermedad grave.
  • Higiene de manos: Lavado frecuente con agua y jabón para cortar cadenas de transmisión.
  • Etiqueta respiratoria: Cubrir boca y nariz al toser o estornudar con el ángulo interno del brazo.
  • Aislamiento preventivo: Permanecer en casa en caso de fiebre o síntomas y acudir al médico para una valoración oportuna.