La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo representará una de las mayores celebraciones deportivas del planeta, sino también un importante desafío para la salud pública. Con una afluencia estimada de 5.5 millones de visitantes en México, Estados Unidos y Canadá, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advierten sobre diversos riesgos sanitarios y subrayan que la prevención será la mejor herramienta para disfrutar del torneo de manera segura.

De acuerdo con Jorge Baruch Díaz Ramírez, jefe de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la UNAM, y Rosa María Wong Chew, jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica de la Facultad de Medicina, los grandes eventos internacionales favorecen la propagación de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y transmitidas por insectos debido a la intensa movilidad de personas.

Vacunación y preparación médica, claves antes del viaje

Los expertos recomiendan revisar y actualizar el esquema de vacunación antes de viajar, especialmente contra sarampión, influenza, hepatitis A y B, además de reforzar la protección contra COVID-19. Según Wong Chew, una consulta preventiva especializada puede disminuir hasta en un 78 % el riesgo de complicaciones médicas durante el viaje.

Asimismo, aconsejan contratar un seguro médico internacional, particularmente para quienes visiten Estados Unidos, donde los costos de atención médica pueden ser elevados. También sugieren digitalizar recetas médicas y resúmenes clínicos, preferentemente con traducción y códigos QR, para facilitar la atención en caso de emergencia.

Altas temperaturas y radiación solar, entre los principales riesgos

Las condiciones climáticas variarán según la sede mundialista. En ciudades del norte de México, como Monterrey, se esperan temperaturas de entre 35 y 40 grados Celsius, aumentando el riesgo de golpes de calor y deshidratación.

Por su parte, la Ciudad de México presenta desafíos relacionados con la altitud y la alta radiación ultravioleta, por lo que se recomienda el uso constante de protector solar, gorra, lentes de sol y ropa clara de manga larga.

Mosquitos, sarampión y contaminación: riesgos según la región

En las zonas tropicales mexicanas, las enfermedades transmitidas por mosquitos, como dengue, zika y chikunguña, representan una amenaza importante. Los especialistas recomiendan utilizar repelentes con al menos 20 % de DEET y evitar la exposición durante las horas de mayor actividad de estos insectos.

En Estados Unidos, preocupa la presencia de brotes de sarampión en comunidades con bajas tasas de vacunación, mientras que la concentración masiva de personas en estadios y alojamientos podría favorecer la transmisión de enfermedades como el meningococo.

Canadá, por su parte, enfrenta riesgos asociados al humo de incendios forestales y a enfermedades como la rabia silvestre transmitida por animales como murciélagos y mapaches. Ante estas situaciones, los expertos sugieren mantenerse informados sobre la calidad del aire y utilizar cubrebocas cuando sea necesario.

Alimentación segura y prevención de infecciones

Uno de cada diez turistas podría requerir atención médica durante su estancia, siendo los problemas gastrointestinales las afecciones más comunes. Para prevenirlos, se recomienda consumir únicamente alimentos bien cocidos y calientes, evitar mariscos crudos, productos lácteos sin pasteurizar y alimentos vendidos en la vía pública sin condiciones adecuadas de higiene.

Asimismo, se aconseja beber únicamente agua embotellada o purificada y evitar hielos de procedencia desconocida.

Los especialistas también recuerdan que durante los viajes internacionales aumentan las posibilidades de exposición a infecciones de transmisión sexual, por lo que recomiendan el uso de condones de látex o poliuretano y la práctica de sexo seguro.

El botiquín básico del viajero

La UNAM recomienda llevar un botiquín que incluya antipiréticos, analgésicos, sales de rehidratación oral, repelente de insectos, gel antibacterial, cubrebocas, protector solar y una botella de agua purificada.

Las personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o asma deben viajar con suficiente medicamento para toda su estancia y portar documentación médica actualizada.

Vigilancia después del Mundial

Los especialistas aconsejan monitorear el estado de salud durante los seis meses posteriores al viaje, ya que algunas enfermedades pueden manifestarse tiempo después de la exposición.

Aunque consideran muy bajas las probabilidades de brotes de enfermedades como ébola o hantavirus durante el torneo, insisten en que cualquier síntoma inusual debe ser atendido oportunamente.

Con millones de aficionados desplazándose entre tres países, la prevención, la información confiable y el cuidado personal serán factores fundamentales para disfrutar de una experiencia segura durante el Mundial 2026.