El dengue continúa representando un importante problema de salud pública en México y el mundo. Durante 2024 se registró el mayor aumento de casos de la historia, una situación relacionada con el cambio climático, que ha favorecido la expansión del mosquito Aedes aegypti hacia regiones donde antes no se encontraba.

Rodrigo Feregrino, coordinador general de la Asociación Mexicana de Vacunología, explicó que, aunque el dengue presenta ciclos epidémicos cada tres a cinco años, las condiciones actuales podrían provocar brotes cada vez más intensos.

En México, una vacuna tetravalente contra el dengue ya cuenta con registro sanitario y está diseñada para proteger contra los cuatro serotipos del virus. Sin embargo, todavía no está disponible para su aplicación. De acuerdo con el especialista, se espera que pueda llegar al país durante este año, aunque aún no existe una fecha confirmada.

La vacuna está autorizada para personas a partir de los cuatro años de edad, principalmente para quienes viven en zonas con alta circulación del virus. Además, especialistas consideran que, en el futuro, debería incorporarse al esquema nacional de vacunación para ampliar su cobertura y facilitar el acceso de la población.

Actualmente, cerca del 70 % del territorio nacional presenta presencia del mosquito transmisor. Los estados de la costa del Pacífico, el Golfo de México y la península de Yucatán suelen concentrar el mayor número de casos, aunque entidades como Jalisco y Guanajuato también han registrado incrementos en distintos periodos.

Mientras la vacuna llega al país, las autoridades sanitarias insisten en reforzar las medidas preventivas, como eliminar recipientes que acumulen agua, mantener tapados depósitos, realizar labores de limpieza y descacharrización, así como participar en campañas comunitarias para reducir los criaderos del mosquito.

Asimismo, en algunas regiones se implementan estrategias innovadoras, como la liberación de mosquitos con la bacteria Wolbachia, con el objetivo de disminuir la capacidad del mosquito para transmitir el virus y reducir el riesgo de contagios.