La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la falta de actividad física entre los adolescentes representa un riesgo para su salud presente y futura. Según un estudio realizado en 140 países, aproximadamente 240 millones de jóvenes de entre 11 y 17 años no cumplen con los 60 minutos diarios de ejercicio recomendados.

La investigación señala que las mujeres adolescentes presentan mayores niveles de sedentarismo que los hombres. Entre las principales causas se encuentran el tiempo excesivo frente a las pantallas, la falta de espacios deportivos y algunos factores sociales y familiares.

La OMS explica que la actividad física ayuda a prevenir enfermedades como el cáncer y los problemas del corazón, además de contribuir a la salud mental, reduciendo la ansiedad y la depresión.

Ante esta situación, la organización pide impulsar el ejercicio mediante escuelas, actividades deportivas y mejores opciones de transporte para caminar o andar en bicicleta. También recomienda realizar pausas activas y evitar permanecer sentados durante largos periodos.

En conclusión, es importante fomentar hábitos saludables desde la adolescencia, ya que mantenerse activo ayuda a prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida en el futuro.